La osteopatía en el tratamiento de los desórdenes de la expresión oral

publicado en: Blog | 0

La expresión es habla y es lenguaje. El lenguaje es la forma que tenemos de acceder a los conocimientos, de autorregular nuestra conducta, de ir formando nuestra personalidad y de socializarnos. Por ello, es esencial en las edades más tempranas asegurarnos de que el niño dispone de la base adecuada para una correcta comunicación.

Cuando se producen desórdenes de la expresión oral, es necesaria una completa rehabilitación de la voz. En muchos casos, la clave radica en la favorable predisposición del paciente y en el trabajo multidisciplinar. La osteópata realiza un trabajo globalizado que se complementa con una intervención específica en el área. Por ello la colaboración con Mª Ángeles desde mi disciplina consiste en la reeducación a través de las técnicas necesarias en cada caso (adecuada respiración, capacidad de soplo, impostación vocal…) en la orientación de hábitos de higiene oral, puesta en práctica de terapia miofuncional. En definitiva, en facilitar la correcta forma de los órganos de expresión.

Silvia León
Especialista en Audición y Lenguaje

——————————————–

Agradezco a Silvia León esta explicación y sus palabras sobre los beneficios de las técnicas osteopáticas en el tratamiento de los problemas de la voz. El trabajo que desarrollan en los colegios los maestros que, como ella, son especialistas en Audición y Lenguaje consiste en la prevención y tratamiento de cualquiera de las alteraciones de la comunicación: trastornos de la articulación (dislalias, trastorno fonológico, retraso simple del habla), trastornos de la voz (disfonía, afonía), trastornos de la fluidez (disfemia, taquifemia), retraso evolutivo del lenguaje, mutismo selectivo, trastorno de la lectura y la escritura, entre otros.

trastornos-voz

¿Los problemas de la voz son físicos y/o psíquicos? Es ésta una cuestión muy importante a tener en cuenta para ayudar a los niños y niñas a construir la base adecuada que les permitirá comunicarse correctamente y con fluidez. 

De no haber causas físicas claras relacionadas con la boca, que pudieran advertir a los padres, es común que estos se alarmen por la dificultad de expresión oral de su hijo/a, una vez iniciado el colegio. Generalmente es el tutor del niño/a el que suele darse cuenta de que tiene un problema con la comunicación hablada. El niño a su vez, suele presentar cambios como: timidez, disfemia (tartamudeo) balbuceos, rabietas…

Existe una serie de problemas relacionados entre sí que atañen directa o indirectamente al trastorno de la expresión oral. Deben ser diagnosticados y tratados cuanto antes. Para ello se requiere el trabajo de profesionales de diferentes disciplinas, como por ejemplo: osteópata, logopeda, psicopedagogo, ortodoncista. Según mi experiencia, y a esto doy prioridad, el orden con que se efectúan los diversos tratamientos (aunque sean muy sencillos y sin riesgo), afecta al resultado. Antes de iniciar un proceso técnico cráneo-sacral específico para la regulación de la vía de la expresión evalúo las prioridades del sistema (mecánica articular y funcional general, visceral, respiratorio, oftalmólogo, odontólogo, ortodoncista, logopeda, especialista de audición y lenguaje, psicólogo; puede que se requiera de dos o más profesionales. El trabajo holístico dará los mejores resultados.

ALGUNAS TÉCNICAS DEL PROCESO LIBERADOR:

  • Distensión del suelo bucal
  • Corrección de los temporales
  • Corrección de la línea media de la cara
  • Descompresión global de la cara
  • Descompresión, corrección bucal
  • Distensión de las cadenas musculares mandibulares cruzadas

Estas técnicas de liberación de suturas craneales, articulares, etc. pueden aplicarse desde los 0 años, son totalmente seguras y consiguen amplificar la movilidad de los tejidos necesarios para una correcta comunicación. Poco a poco iremos desgranando en este espacio cómo este tipo de trabajo craneal puede complementar y facilitar el tratamiento de los desórdenes de la expresión oral. No obstante, si tenéis cualquier duda, ya sabéis dónde encontrarme.

 

Un saludo y seguid escuchando vuestro cuerpo,

Mª Ángeles Ferro

 

 

Dejar una opinión